El impacto psicológico del sismo del pasado 24 de junio provocó una reconfiguración inmediata en las prioridades de gasto en toda Venezuela, según reveló el último estudio presentado por el presidente de Datanálisis, Luis Vicente León. Aunque los daños materiales severos se concentraron en el estado La Guaira y en sectores específicos de Caracas, el temor y la incertidumbre tuvieron un alcance nacional, llevando al 54 % de los venezolanos a reducir drásticamente sus consumos no esenciales. De acuerdo con la investigación, este fenómeno generó una contracción en los rubros de recreación, vestimenta y gastronomía fuera del hogar, mientras que disparó temporalmente la demanda de alimentos y medicinas debido a compras preventivas y a la masiva solidaridad de la población hacia los damnificados.
En el plano macroeconómico, el informe arroja que el aparato productivo nacional sufrió una afectación moderada gracias a que la industria petrolera no reportó daños estructurales en sus instalaciones y mantuvo estables sus niveles de producción. No obstante, dado que La Guaira representa el 1,8 % del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, se proyecta una leve desaceleración general cercana al 1 %. Asimismo, se detalló que la inflación registrada en el mes de julio cerró en un 19 %, una cifra impulsada principalmente por distorsiones temporales en la demanda, la reubicación obligatoria de la logística portuaria y las expectativas cambiarias del mercado, en un contexto donde las autoridades gestionan la reparación de infraestructuras y la reubicación prioritaria de 20.000 damnificados.
Finalmente, el presidente de Datanálisis intervino en el debate sobre la viabilidad de la dolarización formal en el país, reconociendo que esta alternativa aporta una valiosa disciplina fiscal que impide la emisión inorgánica de dinero para cubrir los huecos del presupuesto del Estado. Sin embargo, el economista advirtió que Venezuela posee un ingreso altamente volátil por su naturaleza petrolera, el cual fluctúa según las tensiones internacionales, como el actual repunte de precios derivado del conflicto con Irán. En este sentido, León alertó sobre el riesgo de prescindir de una política monetaria propia y de reservas internacionales suficientes para amortiguar una eventual caída en los precios globales del crudo, calificando este escenario como un problema estructural severo para la nación.
Fuente informativa: Resultados de la investigación de la firma Datanálisis

