En su primera rueda de prensa tras retornar a Venezuela, la dirigente opositora María Corina Machado, presentó este jueves una ambiciosa hoja de ruta política orientada a la reestructuración del Estado. La propuesta contempla la designación de un nuevo Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), la renovación del Consejo Nacional Electoral (CNE) y el establecimiento inmediato de una fecha para las elecciones presidenciales. Machado enfatizó que estos tres pasos institucionales no requieren un orden secuencial, sino que pueden ejecutarse de forma simultánea para proyectar estabilidad y seguridad jurídica tanto a los ciudadanos como a la comunidad internacional y a los inversores extranjeros.
Durante el encuentro con los medios, la líder política abordó la posibilidad de un encuentro con Delcy Rodríguez, aclarando de forma directa que hasta el momento no ha recibido ninguna comunicación formal por parte del Gobierno de Estados Unidos ni del Ejecutivo venezolano para concretar dicha reunión. Aunque precisó que su sector no forma parte de la mesa de negociaciones que lidera la Asamblea Nacional electa en 2015, encabezada por Dinorah Figuera, Machado ratificó que no mantiene una postura de obstaculización y expresó su firme interés en que dicho proceso rinda frutos concretos para el país.
El planteamiento de la dirigente también dejó abierta la puerta a un profundo rediseño constitucional, evaluando alternativas que van desde una reforma parcial hasta la redacción de una nueva Carta Magna. Tras calificar el modelo vigente como centralista, Machado criticó el «presidencialismo y militarismo excesivo» y se posicionó en contra de la reelección indefinida. En su lugar, planteó aprovechar los próximos meses para consultar de manera amplia a la ciudadanía y avanzar hacia una estructura verdaderamente federal que otorgue mayor autonomía y peso político a las regiones del país.
En el ámbito de la justicia y los derechos humanos, la opositora propuso la creación de una Comisión de la Verdad en un eventual gobierno de transición, concebida como un espacio para escuchar a las víctimas y ejecutar mecanismos de reparación integral. Asimismo, catalogó como una «absoluta prioridad» el desmontaje del aparato represivo del Estado y la liberación inmediata de la totalidad de los presos políticos, tanto civiles como militares, argumentando que persisten riesgos para los actores que colaboraron secretamente en la logística de su retorno al territorio nacional.
Finalmente, Machado ratificó su respaldo a una salida política negociada, describiendo el panorama actual como la oportunidad más viable para que el oficialismo participe en una transición estructurada y pacífica. Subrayó que cualquier proceso de concertación real bajo este esquema deberá incluir obligatoriamente el otorgamiento de garantías políticas e institucionales para todos aquellos actores que faciliten de forma efectiva el cambio de mando y la reinstitucionalización de Venezuela.
Fuente informativa: Declaraciones de María Corina Machado

