Las Fuerzas Militares de Colombia ejecutaron con éxito el primer bombardeo aéreo contra el Clan del Golfo en el departamento del Chocó. El presidente de la República, Abelardo de la Espriella, fue el encargado de anunciar los resultados de esta ofensiva de alta precisión, la cual marca un punto de inflexión en la estrategia gubernamental para desmantelar las estructuras del narcoterrorismo en las regiones más afectadas por la violencia.
La maniobra de alta complejidad, bautizada oficialmente como Operación Oppenheimer, se llevó a cabo el pasado 28 de octubre mediante un despliegue conjunto entre el Ejército Nacional y la Fuerza Aérea Colombiana. Gracias a labores previas de inteligencia militar, las aeronaves del Estado lograron impactar de manera quirúrgica un campamento base de la organización criminal, neutralizando las capacidades de reacción del grupo armado en esa zona del pacífico colombiano.
El balance oficial entregado por el jefe de Estado confirma la muerte de siete integrantes de esta estructura vinculada al Cartel del Golfo. El reporte operativo detalla que, tras asegurar el terreno en una fase de asalto terrestre posterior al ataque aéreo, las tropas gubernamentales lograron la incautación de un importante arsenal de armas de largo alcance, municiones de diferentes calibres y material logístico de intendencia.
De la Espriella calificó la intervención como un éxito táctico debido a su «gran precisión», destacando la coordinación milimétrica entre las distintas ramas de las Fuerzas Armadas. El mandatario enfatizó que este tipo de tecnologías y tácticas combinadas buscan reducir al mínimo el margen de error en el terreno, protegiendo a la población civil circundante mientras se debilita el núcleo financiero y operativo de las bandas criminales.
Frente a la persistencia de las economías ilícitas en la región, el Ejecutivo aseguró de forma contundente que la ofensiva militar en el departamento de Chocó no se detendrá. Los comandos conjuntos desplegados en el área mantendrán el control territorial y los patrullajes fluviales para evitar el reagrupamiento de los reductos del Clan del Golfo y frenar las rutas de exportación de cocaína.
Finalmente, el mandatario colombiano puntualizó que su administración continuará actuando bajo el marco de la legalidad con el firme objetivo de hacer prevalecer la autoridad del Estado en cada rincón del territorio nacional. La orden presidencial para las Fuerzas Militares es arreciar la presión contra las estructuras dedicadas al narcotráfico, garantizando la soberanía y la tranquilidad de las comunidades rurales de Chocó.
Fuente: Presidencia de la República de Colombia

