El juez federal Alvin Hellerstein programó para el próximo 30 de junio una nueva audiencia en el proceso que siguen las autoridades estadounidenses contra Nicolás Maduro y Cilia Flores. La decisión surge tras una petición conjunta entre la Fiscalía y la defensa, fijando el encuentro para el mediodía en la Corte del Distrito Sur de Nueva York. El matrimonio, que permanece recluido en el centro de detención de Brooklyn desde enero, deberá comparecer de forma presencial a menos que se produzca un nuevo aplazamiento.
El avance del proceso judicial se da luego de que los acusados desistieran de su intención de anular los cargos por presunta falta de acceso a una defensa efectiva. Este cambio de estrategia legal ocurre tras la intervención de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), que modificó las sanciones vigentes para permitir que el Gobierno de Venezuela sufrague los honorarios profesionales de los abogados privados de la pareja. Con este obstáculo financiero resuelto, la defensa retiró las mociones que alegaban bloqueos institucionales para su representación.
No obstante, el juez Hellerstein aceptó el retiro de dichas impugnaciones «sin perjuicio», una figura legal que otorga flexibilidad a Maduro y Flores para presentar recursos similares en el futuro si las circunstancias cambian. Esta resolución allana el camino hacia la fase de juicio, mientras la opinión pública permanece atenta a los argumentos que se presenten en la última semana de junio, en lo que representa uno de los casos judiciales de mayor impacto político entre Caracas y Washington.
Fuente informativa: Corte del Distrito Sur de Nueva York)

