El malestar social se intensifica en el estado Cojedes tras una semana marcada por constantes interrupciones en el servicio eléctrico, sumando el domingo 10 de mayo, Día de las Madres. Los ciudadanos han tomado las redes sociales para manifestar su rechazo ante la medida de racionamiento que, según reportes de los afectados, exceden de manera recurrente las seis horas por jornada. Estas protestas, que han incluido acciones de calle y en algunos sectores cacerolazos que, reflejan el agotamiento de una población cuya dinámica comercial y doméstica se ve paralizada por la inestabilidad energética.
Ante el incremento de la conflictividad, fuentes oficiales del Gobierno Nacional se pronunciaron igualmente por redes socilales, para exhortar a la calma y al cumplimiento del orden público. Si bien el Ejecutivo reconoce la legitimidad del reclamo ciudadano, enfatizó que cualquier movilización debe realizarse estrictamente «en el marco de la ley». «La Constitución garantiza el derecho a expresarse públicamente, pero sin más limitaciones que las que establezca el ordenamiento jurídico», señalaron las autoridades, advirtiendo que no se permitirán acciones que deriven en actos vandálicos.
Respecto al origen de las fallas, la vocería gubernamental atribuyó la crisis actual a la incidencia de factores ambientales que han afectado la capacidad de generación y distribución en la región llanera. Mientras el Gobierno asegura trabajar en la estabilización del sistema, los habitantes de Cojedes exigen soluciones inmediatas y una comunicación más transparente sobre los bloques de racionamiento para mitigar el impacto en su calidad de vida.

