El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, aseguró que los fondos de la venta de crudo venezolano se destinan hoy al pago de nóminas del sector público. Durante una entrevista con Fox News, el funcionario detalló que a cuatro meses de la captura de Nicolás Maduro se registran avances en la estabilización económica. «Todo el dinero que ganan con el petróleo va ahora a una cuenta bancaria en Nueva York, es auditada por KPMG y se está utilizando para pagar los salarios de maestros, bomberos, agentes de policía y profesores universitarios», afirmó Rubio, destacando que por primera vez en una década los recursos benefician directamente a la población.
Esta postura contrasta de forma aguda con la realidad laboral de los trabajadores venezolanos. El salario mínimo oficial permanece congelado en 130 bolívares desde el año 2022, una cifra que equivale a menos de un dólar mensual debido a la devaluación. Pese a los anuncios de la jefa de la administración local, Delcy Rodríguez, el Ejecutivo ha priorizado un esquema de bonificaciones que integra el llamado «ingreso mínimo vital». Esta política económica evita el aumento del salario base, impidiendo que los incrementos financieros impacten legalmente en el cálculo de prestaciones sociales, vacaciones o aguinaldos de los empleados.
La brecha entre el discurso de Washington y el poder adquisitivo real mantiene encendidas las protestas sindicales en territorio venezolano. Gremios educativos y de salud exigen en las calles un ajuste salarial formal y el fin de la bonificación de los ingresos. En este contexto de conflicto laboral, la Asociación de Profesores de la Universidad Central de Venezuela (APUCV) ratificó la convocatoria a un paro nacional universitario de 24 horas para el próximo 19 de mayo. La medida de fuerza fue ratificada luego de que la administración interna calificara de «incomprensible» la protesta tras sostener reuniones previas con las federaciones del sector.
Fuente informativa: Entrevista al secretario de Estado de EE. UU. en Fox News

