El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este 4 de enero de 2026 que la administración de Donald Trump está dispuesta a colaborar con la, ahora presidenta encargada de venezolana, Delcy Rodríguez, para facilitar una «transición segura y legal» en Venezuela.
Tras la reciente captura de Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense el pasado 3 de enero, Rubio subrayó que Washington priorizará los intereses de seguridad nacional y la estabilidad regional, dejando claro que el futuro del país dependerá de las «decisiones adecuadas» que tomen los líderes actuales que permanecen en Caracas.
Durante una entrevista con The New York Times, Rubio señaló que, aunque se reserva juicios sobre la retórica pública de Rodríguez, quien ha negado formalmente dicha cooperación, las decisiones de Estados Unidos se basarán estrictamente en «acciones y hechos». El secretario de Estado destacó que los funcionarios que han asumido roles tras la ausencia de Maduro tienen ante sí una «oportunidad única e histórica» para servir a su país y evitar mayores consecuencias, advirtiendo que serán juzgados individualmente por su disposición a colaborar con el proceso de cambio.
Pese a la apertura al diálogo pragmático, la tensión entre ambas capitales permanece en niveles críticos. Mientras el presidente Donald Trump aseguró que Rubio ya ha mantenido contactos directos con Delcy Rodríguez, quien ha calificado públicamente las declaraciones de los funcionarios estadounidenses como «patéticas» y una violación al derecho internacional.
No obstante, el Departamento de Estado mantiene su hoja de ruta enfocada en desmantelar la influencia de actores externos y restaurar la industria petrolera, condicionado a que el liderazgo chavista facilite una salida política sin el control de Maduro.
Entrevista con The New York Times

