El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, calificó este domingo como un «éxito» la situación actual de Venezuela, asegurando que el país «está mucho mejor hoy que hace seis semanas» tras el pasado 3 de enero. Durante una conferencia de prensa junto al primer ministro eslovaco, Robert Fico, Rubio subrayó que, pese a la controversia internacional, la salida del poder del exmandatario ha abierto una «oportunidad real» y una ventana política que no existía anteriormente para la nación sudamericana.
El jefe de la diplomacia estadounidense reconoció que la incursión militar —denominada «Operación Determinación Absoluta»— generó fricciones con aliados europeos, incluyendo al propio Fico, quien inicialmente cuestionó la ruptura del orden mundial que supuso la maniobra. No obstante, Rubio enfatizó que las discrepancias de opinión no impiden la cooperación bilateral y reafirmó que la administración de Donald Trump se siente «orgullosa» del operativo, argumentando que se eliminó una amenaza estratégica vinculada al narcoterrorismo y la influencia de potencias extranjeras.
Pese al optimismo mostrado en Bratislava, Rubio advirtió que «aún queda un largo camino por recorrer» para consolidar la estabilidad en Venezuela. Mientras el Departamento de Estado mantiene canales de comunicación con el gobierno interino de Delcy Rodríguez, Washington ha condicionado la liberación de recursos petroleros a un control estricto de presupuestos mensuales, asegurando que la prioridad inmediata es evitar el caos interno y garantizar una transición ordenada hacia la recuperación democrática.
Fuente informativa: reportes oficiales del Departamento de Estado de los EE. UU.

