El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, reafirmó la postura de la administración estadounidense frente al proceso de transición política y reconciliación en Venezuela, destacando la necesidad de garantizar una representación amplia de todos los sectores para asegurar un cambio duradero. El funcionario se refirió explícitamente al inicio de la etapa de interlocución acordada para el mes de agosto entre las autoridades interinas y la Asamblea Nacional elegida en 2015, subrayando que para avanzar se requiere que cada elemento de la sociedad venezolana se encuentre plenamente representado en el debate.
Al ser cuestionado sobre el rol directo que desempeñará María Corina Machado en esta nueva dinámica, Rubio enfatizó de manera categórica que dicha decisión corresponde soberanamente a la ciudadanía y no a la comunidad internacional. «Eso depende de los venezolanos decidir. Estoy seguro de que ella puede jugar un papel si se lo permiten o si lo desean», expresó el jefe de la diplomacia norteamericana, puntualizando que el papel de Washington se centrará estrictamente en apoyar y facilitar el proceso de reconciliación nacional, evitando cualquier tipo de imposiciones externas.
Finalmente, el secretario de Estado advirtió sobre la enorme complejidad técnica y política que implica reconstruir la institucionalidad tras más de 25 años bajo un mismo gobierno, haciendo un llamado a la paciencia y a la persistencia. Rubio detalló que el camino exige la transformación de los partidos políticos de movimientos de protesta callejera a fuerzas electorales, así como la garantía de una prensa libre, un consejo electoral confiable y seguridad en las calles, concluyendo que la consolidación de estos procesos toma tiempo debido al profundo deterioro institucional del país.
Fuente informativa: Declaraciones oficiales del Secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio

