Cientos de mujeres se movilizaron este domingo por la avenida Francisco de Miranda para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, transformando la jornada en una plataforma de exigencia por el respeto a los derechos humanos y la libertad. Bajo consignas que clamaban por «vida, justicia y libertad», la marcha recorrió el este de la capital desde la Plaza Francia de Altamira hasta la Plaza Brión de Chacaíto, destacando la urgencia de visibilizar la situación de las presas políticas y la crisis de derechos fundamentales que atraviesa el país.
La convocatoria, liderada por el Comité por la Libertad de los Presos Políticos de Venezuela (Clippve) y respaldada por diversas organizaciones civiles y sectores de la oposición, puso el foco en las familias de las mujeres detenidas por razones políticas. Con pancartas y banderas, manifestantes de todas las edades denunciaron violaciones sistemáticas a la dignidad femenina y exigieron la liberación de civiles y militares bajo custodia del Estado, subrayando que no puede haber una verdadera transición democrática sin la plena garantía de los derechos de las venezolanas.
Pese a la fuerte carga política y social de la jornada, la movilización se desarrolló de manera pacífica, reafirmando el papel de la mujer como eje central de la lucha democrática en Venezuela. Mientras el oficialismo realizaba actos paralelos en el centro de la ciudad enfocados en la unidad por la paz, este sector de la sociedad civil persistió en su demanda de justicia institucional y el cese de la persecución, marcando el 8M de 2026 como un hito de resistencia y visibilidad para las voces femeninas en el espacio público.

