El Departamento de Estado de EE.UU., bajo la gestión del secretario Marco Rubio, anunció este miércoles un plan estratégico destinado a la estabilización y optimización del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) de Venezuela. La iniciativa contempla el despliegue de asistencia técnica especializada y la movilización de capital privado estadounidense para abordar las fallas estructurales que han afectado el suministro energético en los últimos años.
Según el comunicado oficial, el objetivo inmediato es recuperar la capacidad de generación de las principales centrales hidroeléctricas y termoeléctricas del país para garantizar un servicio estable que soporte la reactivación industrial prevista para 2026. El proyecto de modernización se ejecutará en coordinación con expertos internacionales y empresas líderes del sector energético norteamericano, enfocándose en la actualización de la infraestructura de transmisión y distribución.
Washington destacó que la mejora de la red eléctrica es un paso «indispensable» para la recuperación económica y la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos, quienes han enfrentado racionamientos prolongados. Este plan forma parte de la hoja de ruta integral de estabilización diseñada por la administración Trump, que busca asegurar que los recursos energéticos de la nación se conviertan en el motor de un desarrollo sostenible y confiable.
Finalmente, las autoridades estadounidenses precisaron que el financiamiento para estas obras provendrá de fondos recuperados y de acuerdos de inversión vinculados a la nueva etapa de cooperación petrolera. Se prevé que las primeras evaluaciones técnicas en terreno comiencen en las próximas semanas, priorizando las zonas con mayores índices de vulnerabilidad energética. Con este anuncio, Estados Unidos ratifica su compromiso de intervenir directamente en la reconstrucción de los servicios públicos básicos en Venezuela, posicionando la estabilidad eléctrica como una prioridad máxima de su agenda de gestión para el presente año.

