El gobierno de transición venezolano, liderado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, ha puesto en marcha un mecanismo de emergencia para reanudar la oferta oficial de divisas en el sistema financiero nacional. Tras semanas de parálisis cambiaria y una fuerte presión inflacionaria que llevó al bolívar a depreciarse más de un 20%, rozando los 800 bolívares por dólar tras la captura de Nicolás Maduro, el Ejecutivo busca estabilizar el mercado local.
Según reportes de Bloomberg, las principales entidades bancarias de Caracas ya han comenzado a contactar a sus clientes corporativos para recolectar ofertas de compra, marcando la primera inyección significativa de liquidez extranjera desde mediados de diciembre.
La operatividad de esta medida se fundamenta en el uso de recursos provenientes de un fideicomiso establecido en Qatar, el cual ha sido diseñado para gestionar de forma transparente los ingresos derivados de las exportaciones petroleras actuales bajo el nuevo esquema político. Este mecanismo permite canalizar los fondos a través de los cuatro principales bancos privados del país, facilitando que el flujo de dólares llegue de manera directa al sector productivo y comercial. La estrategia busca oxigenar la economía venezolana mediante una fuente de financiamiento externa que se mantenía bajo custodia internacional, permitiendo ahora una distribución controlada que mitigue la escasez de moneda extranjera en las mesas de cambio.
Al respecto, Alejandro Grisanti, director de la consultora Ecoanalítica, advirtió que esta intervención es fundamental para evitar una depreciación extrema del tipo de cambio que podría haber derivado en un nuevo ciclo hiperinflacionario. «La medida es un paliativo crítico para contener la volatilidad del mercado», señaló el analista, subrayando que la estabilización de la moneda es la prioridad absoluta para el gobierno de transición en este momento de alta sensibilidad política. Con esta inyección de divisas, las autoridades esperan equilibrar la oferta y la demanda, reduciendo la incertidumbre cambiaria que ha afectado los precios de bienes y servicios durante la primera quincena de enero de 2026.
Con información de Bloomberg

