De cara al próximo 1 de mayo, el economista Andrés Giussepe, secretario nacional del Movimiento Profesionales de Venezuela, analizó el panorama macroeconómico del país y la urgente necesidad de reivindicación para la clase obrera. Giussepe señaló que, tras el cierre de un ciclo de crisis permanentes en enero, Venezuela ha entrado en una etapa de «economía bajo coacción» marcada por negociaciones formales con Estados Unidos. No obstante, advirtió que el retorno financiero por ventas de crudo sigue siendo insuficiente, calificando como una «migaja» los 300 millones de dólares recibidos recientemente frente al volumen de gasto que requiere el Estado.
El especialista enfatizó que es imperativo reconocer el déficit que los trabajadores han financiado durante los últimos años debido a la erosión del poder adquisitivo. Según Giussepe, la economía venezolana, valorada en unos 120.000 millones de dólares, circula actualmente con apenas un 3% de liquidez monetaria en bolívares, un desequilibrio que impacta directamente en el consumo. En este contexto, exigió que cualquier anuncio oficial considere el valor real de la canasta básica para promediar un salario justo que incluya, además, el reconocimiento de las prestaciones sociales acumuladas.
Pese a las demandas salariales aún no resueltas, el representante del Movimiento Profesionales de Venezuela manifestó que existen expectativas positivas sobre la capacidad de maniobra del Ejecutivo en los próximos meses. Giussepe puntualizó que los esfuerzos deben centrarse en estabilizar el sistema de remuneraciones para que el crecimiento económico reportado en el primer trimestre se traduzca en bienestar real. La organización insiste en que la recuperación económica solo será sostenible si se prioriza la recuperación del ingreso mínimo legal frente a la realidad inflacionaria del país.
Fuente: Declaraciones de Andrés Giussepe, Secretario Nacional del Movimiento Profesionales de Venezuela

