En una histórica comunicación directa, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, conversó este lunes con los cuatro tripulantes de la nave Orión de la misión Artemis II, minutos después de que la cápsula completara su sobrevuelo por la cara oculta de la Luna. El mandatario agradeció la valentía de Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, quienes batieron el récord de la mayor distancia recorrida por seres humanos desde la Tierra, superando la marca establecida por la misión Apolo 13 en 1970. Con voz visiblemente emocionada, Trump aseguró que el éxito de esta maniobra ha devuelto el orgullo a la nación y marca el inicio de una nueva era de dominio espacial estadounidense.
Durante la llamada, el presidente aprovechó para ratificar la ambición de su administración de convertir el satélite lunar en un enclave estratégico permanente. Trump enfatizó que el objetivo de Artemis II no es solo emular los logros del pasado, sino establecer las bases para que la bandera de las barras y las estrellas ondee de forma definitiva en misiones habitadas que trasciendan la simple exploración. «No volveremos solo para dejar huellas, sino para establecer una misión permanente», sentenció el líder republicano, vinculando este avance científico con el fortalecimiento de la soberanía espacial del país.
La tripulación, que despegó el pasado 1 de abril desde el Centro Espacial Kennedy, relató al mandatario sus impresiones tras navegar por el lado oscuro del satélite, una zona donde la comunicación con la Tierra se interrumpió temporalmente antes de alcanzar el punto más alejado del planeta jamás registrado. Con el éxito de esta fase crítica, la nave Orión inicia ahora su trayectoria de retorno libre, consolidando a Artemis II como el primer vuelo tripulado que se aproxima a la Luna en más de medio siglo y pavimentando el camino para los próximos alunizajes previstos por la NASA.
Fuente: Agencias EFE

